A los fines de que el poco talento que D-s me dio no se pierda a manos de los asesinos de aptitudes, decidí dar un viraje hacia la música electroacústica. Me doy cuenta de que es negociar el arte con lo que no lo es. Tan solo espero un poco de respiro, pero creo que finalmente abriré una ventana (acaso no sea aquella ventana que una vez abrió para mí el maestro Schulkin) y grite a las montañas: "esta rama es una basura!!!!!!! Esto es cualquier cosa!"
A qué punto llegan las cosas que cuando pongo un track de Robby Williams parece que estuviera escuchando una música celestial. No es muy distinta mi reacción que la que tuvo Nietzche cuando se puso a escuchar Palestrina, solo que Wagner conduce hacia alguna emoción intensa y en cambio la electroacústica es como un electroshock.
Abrán la ventana, por favor....

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