
Música y relato en youtube
jueves, 12 de junio de 2008
domingo, 18 de mayo de 2008
domingo, 11 de mayo de 2008
Las falsas razones del arte
¿Alguna vez se han detenido a escuchar a los profesores de composición en sus clases? ¿Quién más quién menos no ha hablado del arte y su excelencia? No hay maestro que no se llene hablando la boca de eso. Unos como acercamiento hacia lo más elevado y otros como búsqueda de la mayor sofisticación alcanzable mediante el intelecto.
Nosotros, alumnos ilusionados y ansiosos por la búsqueda de la verdad, les hemos creído como niños. Pero detrás de cada maestro, detrás de cada declaración reveladora sobre el secreto del arte, se esconde una intención, aquello que está en lo más recóndito del alma y que ningún maestro quisiera mostrar: en unos la representación histriónica de un papel y en otros el sadismo puro. Pues unos quieren ser vistos como artistas elevadísimos y otros disfrutan en la perversidad de molestar a sus discípulos y humillarlos. No es el arte el que los mantiene en sus cátedras, es la posibilidad de representar o de desahogar la propia perversión.
No les creamos, no le creamos a ninguno, solamente hagamos. Ustedes que han sido despedidos de las clases mediante invitaciones disimuladas y subliminales, ustedes que han creído que no servían, vengan en masa con su música. Aquí está la mía:
Nosotros, alumnos ilusionados y ansiosos por la búsqueda de la verdad, les hemos creído como niños. Pero detrás de cada maestro, detrás de cada declaración reveladora sobre el secreto del arte, se esconde una intención, aquello que está en lo más recóndito del alma y que ningún maestro quisiera mostrar: en unos la representación histriónica de un papel y en otros el sadismo puro. Pues unos quieren ser vistos como artistas elevadísimos y otros disfrutan en la perversidad de molestar a sus discípulos y humillarlos. No es el arte el que los mantiene en sus cátedras, es la posibilidad de representar o de desahogar la propia perversión.
No les creamos, no le creamos a ninguno, solamente hagamos. Ustedes que han sido despedidos de las clases mediante invitaciones disimuladas y subliminales, ustedes que han creído que no servían, vengan en masa con su música. Aquí está la mía:
jueves, 14 de febrero de 2008
Músicos prohibidos
Nadie puede escribir como Bach, Mozart (gracias a Dios), Beethoven, Wagner, Schoenberg, Stravinsky... etc. Porque ellos lo hicieron mejor. Por lo tanto hemos de desechar a todos estos a la hora de escribir.
Amigos:
Vamos a llenarnos la boca en los púlpitos, frente a los alumnos, alabando las virtudes inigualables de los grandes maestros y diremos que son lo mejor que ha existido jamás para luego prohibir a los músicos que escriban a la manera de esos grandes maestros. No escribirás así: porque está pasado de moda y está mal para este siglo. En definitiva: estamos diciendo que los grandes maestros no sirven. Escondámoslos! No vaya a ser que nos llenen de vergüenza con su mugre sonora. Hay que dejar de lado toda esa estupidez de la música perimida y hay que dedicarse a los ruidos de hoy, porque nada hay mejor que un discurso musical sin pie ni cabeza.
Este es un siglo vegetal, caracterizado por una humanidad mecanizada, mentalmente mecanizada, reducida a actividades metabólicas: comer, dormir, ir a la oficina, ver televisión. No hay lugar en esta humanidad para el arte, ni menos para el arte nacido de la emoción. Y como los artistas reflejan la sociedad, la música está alcanzada por esta falta total de alma. Amamos la tecnología, los progresos de la electrónica, nos desvivimos por tener el mejor celular, la mejor notebook, la cámara fotográfica digital. De todo ello tomamos los procesos y nos quedamos asombrados y maravillados ante los alcances de la tecnología. Por eso, la música refleja una búsqueda minuciosa de la perfección técnica dejando en un último y desvaído plano a la expresión proveniente de la más onda emoción del espíritu. Nos confundimos pensando que somos expresivos en el momento en que buscamos recursos dinámicos derivados de la razón y la lógica. Lo que estamos haciendo es producir tecnología desprovista de espíritu a la que llamamos arte.
El arte es luz divina. Y la luz divina está hecha a un lado hoy día.
En el summun de la hipocresía, decimos que la música de nuestros predecesores es maravillosa pero pobre del que quiera componer algo vinculado. Si decidimos ir hacia el suicidio del arte sin mirar nunca más hacia atrás nos perderíamos esto:
http://es.youtube.com/watch?v=6W13L8bZ6_g
Corremos tras la flor que está en la pantalla de plasma y despreciamos la flor que está en la maceta de nuestro balcón.
Amigos:
Vamos a llenarnos la boca en los púlpitos, frente a los alumnos, alabando las virtudes inigualables de los grandes maestros y diremos que son lo mejor que ha existido jamás para luego prohibir a los músicos que escriban a la manera de esos grandes maestros. No escribirás así: porque está pasado de moda y está mal para este siglo. En definitiva: estamos diciendo que los grandes maestros no sirven. Escondámoslos! No vaya a ser que nos llenen de vergüenza con su mugre sonora. Hay que dejar de lado toda esa estupidez de la música perimida y hay que dedicarse a los ruidos de hoy, porque nada hay mejor que un discurso musical sin pie ni cabeza.
Este es un siglo vegetal, caracterizado por una humanidad mecanizada, mentalmente mecanizada, reducida a actividades metabólicas: comer, dormir, ir a la oficina, ver televisión. No hay lugar en esta humanidad para el arte, ni menos para el arte nacido de la emoción. Y como los artistas reflejan la sociedad, la música está alcanzada por esta falta total de alma. Amamos la tecnología, los progresos de la electrónica, nos desvivimos por tener el mejor celular, la mejor notebook, la cámara fotográfica digital. De todo ello tomamos los procesos y nos quedamos asombrados y maravillados ante los alcances de la tecnología. Por eso, la música refleja una búsqueda minuciosa de la perfección técnica dejando en un último y desvaído plano a la expresión proveniente de la más onda emoción del espíritu. Nos confundimos pensando que somos expresivos en el momento en que buscamos recursos dinámicos derivados de la razón y la lógica. Lo que estamos haciendo es producir tecnología desprovista de espíritu a la que llamamos arte.
El arte es luz divina. Y la luz divina está hecha a un lado hoy día.
En el summun de la hipocresía, decimos que la música de nuestros predecesores es maravillosa pero pobre del que quiera componer algo vinculado. Si decidimos ir hacia el suicidio del arte sin mirar nunca más hacia atrás nos perderíamos esto:
http://es.youtube.com/watch?v=Pl-2IrVSjg8
http://es.youtube.com/watch?v=6W13L8bZ6_g
Corremos tras la flor que está en la pantalla de plasma y despreciamos la flor que está en la maceta de nuestro balcón.
miércoles, 13 de febrero de 2008
Resistir desde el blog
El experto dice que mi música es anacrónica, rítmicamente uniforme y propia de un aficionado.Schumman dijo algo así sobre el aficionado Wagner.
Dejemos de lado que yo no soy Wagner o que mejor dicho, mi música está lejos de alcanzar los grados de excelencia a la que llegó el maestro alemán. Me he puesto a evaluar: si yo cambiara y siguiera los consejos de los sabios del siglo XXI, se perdería toda la emoción que está contenida en lo que hago hoy por hoy:
http://es.youtube.com/watch?v=fiJCXPe7jv8
Esta música tan incompleta y anacrónica, está dedicada a todas las personas. A todas. A los que estudiaron y a los que no saben nada. Los que no saben nada! Como yo.
Esta música escrita desde la ceguera, "estás yendo a tientas con los ojos cerrados" (dijo el experto) es para todos. Cualquiera la puede entender. Hasta el oído menos entrenado podrá acceder a ella. Puede gustar o no, pero está al alcance de quien sea. Yo escribo la música para toda la humanidad.
Si yo me adentrara en los vericuetos de la música elaborada y magistral del siglo XXI, aquella que hoy gana concursos (no hablo del Cantar de los Cantares de Schulkin, hablo de los frutos de los genios que pululan en los círculos exclusivos del saber) dejaría fuera al noventa y ocho por ciento de la gente. No puedo soportar abandonarlos.
Prefiero ser una aficionada con corazón que una erudita desalmada.
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domingo, 10 de febrero de 2008
El cuento con música
Arias y la nave de RomeraDa para varias cosas. Una de ellas es la anécdota de cómo surgió esta canción y cuál es la connotación que tiene en este momento para mí y a quién le dedicaría esta canción.
Pero ya que estamos en tren de música y relato, voy a elegir esta corta referencia: esta es la canción que le canté a mi papá para que se durmiera cuando estaba internado.
http://es.youtube.com/watch?v=VbAJrcjuJSQ
Letra:
Erase una vez
la mujer más hermosa
sentada a orillas del río
Por el recodo apareció
la nave
del pescador más apuesto
¡Nunca
se había visto
un hombre
de tan vigoroso porte!
Al pasar junto a la orilla
de los ojos azules quedó enamorado
Ella
se quedó esperando
De algún lugar misterioso
viene el sonido de un piano
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viernes, 8 de febrero de 2008
Adios a mi padre
Richard Wagner dijo que mediante una visión en Viernes Santo le fue rebelado que debía escribir Parsifal. Yo me pregunto: ¿qué obra musical no nace de una visión? Por eso, Richard Wagner no mentía.Más allá del trabajo que debamos tomarnos para transcribir eso que ha arribado repentinamente a nuestra mente y transformarlo en algo audible, la música llega a modo de una iluminación en la que de pronto la obra se nos presenta casi armada.
Al menos, esto es lo que me sucedió con este Stabat Mater:
http://es.youtube.com/watch?v=govefoRzPFs
Suena como música orquestal, sin embargo, la flauta está reemplazando la voz de una soprano. Se trata en realidad de un aria, que cita a Jacopo da Todi con agregados míos en castellano.
Esto dice la letra:
Stabat Mater dolorosa lacrimosa
por mi padre tan doliente
O quam tristis e aflicta fuit illa benedicta
por mi padre agonizante
Eja mater vons amoris me sentire vim doloris
Facum tecum lugeam
Facum tecum lugeam
Déjame llorar contigo
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